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Jalisco superó la meta de su Campaña Estatal de Reforestación 2026 al establecer 319 mil 706 plantas en más de 70 municipios, un avance 27.8 por ciento superior a las 250 mil previstas para este año, informó la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (SEMADET).
Al corte del 16 de octubre, se habían realizado 325 jornadas de reforestación en 845.01 hectáreas, con la participación de 10 mil 568 personas, entre representantes de instituciones, dependencias, organizaciones civiles y ciudadanía, como parte de la Estrategia Estatal de Restauración de Ecosistemas.
La mayor parte de las acciones se concentró en ecosistemas forestales, donde se establecieron 281 mil 770 plantas en 763.17 hectáreas, mediante 213 jornadas. Además, se destinaron 18 mil 718 plantas a proyectos de reforestación productiva y otras 19 mil 218 a intervenciones urbanas y sociales.
Entre las regiones prioritarias se encuentra la Meseta de Tapalpa, donde se destinaron 40 mil plantas provenientes del vivero del Fideicomiso para la Administración del Programa de Desarrollo Forestal del Estado (FIPRODEFO), para labores de reforestación y restauración. La zona ha enfrentado afectaciones por incendios y plagas forestales en los últimos años.
La campaña también incluyó acciones en áreas naturales protegidas y sitios estratégicos para la conservación de la biodiversidad y los recursos hídricos, como el Bosque La Primavera, Sierra de Quila y el Volcán Nevado de Colima, así como la Sierra Condiro Canales-Cerro San Miguel Chiquihuitillo, la Cuenca Alimentadora del Distrito Nacional de Riego 043, el Parque Estatal Bosque de Arce, Bosque Colomos-La Campana y el Parque González Gallo.
En el ámbito urbano, la Agencia Metropolitana de Bosques Urbanos (AMBU) contribuyó con nueve jornadas en las que se establecieron mil 500 plantas en 9.4 hectáreas, con la participación de 598 personas.
De acuerdo con la SEMADET, las acciones de reforestación pueden contribuir a reducir la erosión del suelo, mejorar la infiltración del agua y generar hábitats para la fauna, siempre que se consideren las condiciones de cada sitio y se dé seguimiento al establecimiento y supervivencia de las plantas.
En las ciudades, la conservación del arbolado también favorece la generación de sombra, ayuda a moderar las temperaturas locales y proporciona refugio y alimento para distintas especies. Para lograr estos beneficios, es necesario seleccionar especies adecuadas para cada entorno y garantizar condiciones apropiadas de plantación y mantenimiento.
La dependencia destacó que la restauración de los ecosistemas requiere intervenciones diferenciadas según las características de cada región y la disponibilidad de especies vegetales apropiadas para recuperar la cobertura forestal y urbana.




