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El escenario del Teatro Degollado se pobló de atriles, voces y metales juveniles. Alrededor de 160 niñas, niños y adolescentes, provenientes de 12 municipios, protagonizaron el concierto “Jalisco Suena en ECOS”, primera aparición conjunta de las tres agrupaciones estatales del programa ECOS, Música para la Paz.
La Banda Sinfónica Estatal ECOS (BASEE), la Orquesta Sinfónica ECOS Jalisco (OSEJ) y el Ensamble Voces ECOS Jalisco (VEJ) compartieron foro en el máximo recinto cultural del estado, en una gala que funcionó como carta de presentación del modelo formativo impulsado por la Secretaría de Cultura.
Durante poco más de 50 minutos efectivos, el repertorio transitó de la tradición sinfónica a arreglos contemporáneos y páginas emblemáticas del repertorio mexicano. La BASEE abrió con “La leyenda de Yao”, de Yeh Shu Han, donde las maderas y metales sostuvieron un pulso firme, y continuó con un arreglo sobre éxitos de Coldplay que evidenció cohesión rítmica.
La OSEJ asumió el protagonismo con el “Vals 2”, de Dmitri Shostakovich, pieza que exigió control en dinámicas y fraseo en las cuerdas. Más adelante interpretó el “Tríptico Mexicano”, de Manuel Enríquez, subrayando una identidad sonora contemporánea.
En la parte conjunta, banda y orquesta dialogaron en la “Marcha Radetzky”, de Johann Strauss, selecciones de “Pixar Movie Favorites”, fragmentos de “Cuadros de una exposición”, de Modest Mussorgsky, y el celebrado “Danzón 2”, de Arturo Márquez, uno de los momentos más ovacionados de la noche.
El cierre incorporó al VEJ y al cantautor jalisciense Paco Padilla, quien interpretó “Guerreros de luz” y “A la cola” acompañado por las tres agrupaciones. La suma de voces e instrumentos convirtió la escena en una declaración colectiva sobre la música como herramienta de comunidad. El encore, “Disco Lives”, imprimió un tono festivo al final.
Previo al concierto, autoridades culturales estatales destacaron que las tres agrupaciones, BASEE con 60 integrantes, OSEJ con 64 y VEJ con 40 voces, surgieron de un proceso de selección entre núcleos ECOS del interior del estado, con representación de municipios como Autlán de Navarro, Jamay, Poncitlán, Yahualica de González Gallo, Zacoalco de Torres, Atotonilco El Alto y Tlajomulco de Zúñiga.
La dirección estuvo a cargo de Yalissa Cruz Espino, violoncellista y jefa del programa, quien ha articulado un esquema que busca trascender la enseñanza instrumental para consolidar experiencias artísticas de alto nivel.
El debut no sólo ocupó el foro principal del Degollado; delineó una ruta de continuidad para jóvenes músicos que encuentran en ECOS una plataforma de profesionalización y proyección estatal.



