Share This Article
El Gobierno de Jalisco impulsa la creación del Camino de Peregrinos de San Máximo Confesor, una ruta de aproximadamente 350 kilómetros que conectará Guadalajara con San Cristóbal de la Barranca y atravesará 14 municipios, con la intención de ampliar la oferta turística y generar oportunidades económicas para las comunidades.
El proyecto, previsto para desarrollarse entre 2026 y 2028, toma como referencia el Camino de Santiago, en Galicia, España, y contempla infraestructura, servicios, información para visitantes y experiencias vinculadas con la cultura, la naturaleza y la peregrinación.
La Secretaría de Turismo de Jalisco coordinará las acciones con la Diócesis de Guadalajara, los municipios involucrados, la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP), prestadores de servicios y operadores turísticos.
Como parte de la estrategia se contempla un hermanamiento con Santiago de Compostela, con la finalidad de intercambiar experiencias y contribuir a la proyección internacional de la ruta jalisciense.
Mauro Garza Marín, Coordinador General Estratégico de Crecimiento y Desarrollo Económico, señaló que el proyecto requiere la participación conjunta de autoridades, comunidades y prestadores de servicios, además de destacar su potencial para atraer visitantes nacionales y extranjeros.
Por su parte, Michelle Fridman Hirsch, Secretaria de Turismo de Jalisco, explicó que el proyecto busca llevar infraestructura, inversión, promoción, profesionalización y desarrollo comunitario a distintas regiones del estado, con una estrategia que permita distribuir los beneficios de la actividad turística fuera de los principales destinos.
El recorrido pasará por Guadalajara, Cocula, San Martín Hidalgo, Ameca, Ahualulco de Mercado, Teuchitlán, Etzatlán, San Juanito de Escobedo, Magdalena, Tequila, Amatitán, El Arenal, Zapopan y San Cristóbal de la Barranca, a través de tres paisajes: Los Valles, La Sierra y La Barranca.
Los municipios que integran la ruta cuentan actualmente con 533 establecimientos de hospedaje y 26 mil 788 habitaciones, además de 2 mil 591 restaurantes, 443 centros nocturnos y bares, 381 tiendas de artesanías y 83 parques acuáticos y balnearios.
UNA RUTA PEATONAL DE 350 KILÓMETROS
El Camino será exclusivamente peatonal y estará dividido en jornadas de aproximadamente 18 a 22 kilómetros. Los visitantes contarán con información sobre distancias, puntos de atención, centros de salud, características del terreno y sitios de interés.
La estrategia busca incrementar la estancia de los visitantes, distribuir la derrama económica, generar nuevos productos turísticos y fortalecer la profesionalización de los prestadores de servicios.
También se incorporarán expresiones culturales de las comunidades por las que pasará la ruta, entre ellas la chirimía, mediante espacios de enseñanza vinculados con la Escuela de Chirimía de Tonalá en Ameca, Tequila, El Arenal y Etzatlán.
El trayecto tendrá como punto final el Monasterio de San Máximo Confesor, en San Cristóbal de la Barranca, considerado uno de los principales puntos espirituales de la ruta.
Javier Magdaleno Cueva, Secretario Canciller de la Arquidiócesis de Guadalajara, señaló que el proyecto busca desarrollar una identidad propia y destacó la importancia de la colaboración entre las instituciones y las comunidades.
De acuerdo con el representante de la Arquidiócesis, San Máximo Confesor cuenta con una reproducción de la Edícula del Santo Sepulcro de Jerusalén, elemento que formará parte de los atractivos vinculados con la dimensión espiritual del recorrido.
El proyecto contempla además alianzas con el Arzobispado de Santiago de Compostela, a través de su oficina del Camino Metropolitano, y con la Academia Jacobea, para abordar desde una perspectiva académica el fenómeno de la peregrinación y el turismo religioso.
REALIZARÁN ETAPA DE PRUEBA
Antes de poner en marcha el Camino de San Máximo Confesor se realizará una etapa de prueba para validar los trayectos, la atención a los visitantes y las condiciones de seguridad.
Posteriormente se contempla avanzar hacia su puesta en operación, promoción y mantenimiento permanente.
La propuesta busca posicionar a Jalisco en el mercado internacional mediante un corredor que combine peregrinación, cultura, naturaleza y desarrollo comunitario, al tiempo que mantiene la vocación espiritual del recorrido y distribuye la actividad turística entre los municipios participantes.









