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La segunda reunión entre transportistas, productores agrícolas y el Gobierno federal concluyó sin acuerdos, lo que ha llevado a los manifestantes a anunciar el refuerzo de los bloqueos carreteros a nivel nacional.
Tras cuatro horas de diálogo, los inconformes expresaron su decepción y acusaron al gobierno de falta de compromiso para atender sus demandas. Las protestas se centran en la exigencia de mayor seguridad en las carreteras, la garantía de precios justos para el maíz y la derogación de la Ley de Aguas Nacionales.
La falta de resolución en las negociaciones agrava la situación de las cadenas logísticas en el país, que ya se han visto seriamente afectadas por los bloqueos, como es el cierre del recinto fiscalizado de Manzanillo, por ejemplo, que ha frenado operaciones y el traslado de mercancías, generando incertidumbre y preocupación entre empresas, operadores y centros de distribución, especialmente para miles de unidades de transporte con destino a Guadalajara.
Ante la persistencia de los bloqueos y la ausencia de soluciones concretas, se prevé un incremento en las afectaciones a la movilidad y al comercio. Las exigencias de los productores y transportistas son temas cruciales para el sector primario y la cadena de suministro en México.
