Share This Article
Un operativo de vigilancia sobre el trazo del poliducto Salamanca–Guadalajara derivó en el aseguramiento de una toma clandestina y cerca de 20 mil litros de aparente hidrocarburo, con un valor estimado en casi medio millón de pesos.
La acción fue realizada por la Secretaría de Seguridad Jalisco, en coordinación con la Guardia Nacional y personal de Seguridad Física de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El aseguramiento ocurrió en la comunidad de San Antonio El Chico, en el municipio de Zapopan. De acuerdo con el reporte oficial, un convoy que realizaba recorridos preventivos detectó un tractocamión tipo pipa aparentemente abandonado.
Al inspeccionarlo, los elementos observaron que la unidad estaba conectada mediante mangueras al ducto y cargada a su máxima capacidad: 19 mil 500 litros. A pocos metros fue localizado también un vehículo con caja seca y placas de Michoacán, presuntamente vinculado a la extracción ilegal.
El punto intervenido forma parte de los tramos considerados estratégicos por autoridades estatales y federales debido a su vulnerabilidad frente al robo de combustible, delito que ha mantenido presión constante sobre la infraestructura energética en la región.
Tras el hallazgo, se notificó a un agente del Ministerio Público de la Fiscalía General de la República, quien ordenó el aseguramiento del combustible, los vehículos y la toma clandestina para su integración en la carpeta de investigación correspondiente.
El operativo no reportó personas detenidas. El aseguramiento, sin embargo, revela la persistencia de redes dedicadas a la extracción ilegal de hidrocarburos en puntos cercanos al área metropolitana de Guadalajara, donde la infraestructura energética convive con zonas habitacionales y rurales.
La intervención interinstitucional busca contener un delito que no sólo implica pérdidas económicas, sino también riesgos ambientales y de seguridad para las comunidades aledañas.


