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Ciudad Guzmán alberga la primera planta especializada en México para el reciclaje de paneles solares, una infraestructura que permitirá recuperar hasta 95 por ciento de los materiales de los equipos que concluyan su vida útil y que actualmente se encuentra en fase de pruebas de maquinaria
La planta fue instalada por RAFIQUI A.C. como parte del crecimiento de la generación fotovoltaica y del impulso a un modelo de economía circular, con el objetivo de aprovechar los componentes de los paneles que sean sustituidos en los próximos años.
Antes de enviar los equipos al proceso de reciclaje, serán evaluados para determinar si todavía pueden funcionar. Aquellos que conserven condiciones adecuadas podrán ser reutilizados o donados a comunidades y organizaciones sin fines de lucro.
El desarrollo de esta infraestructura cobra relevancia ante el crecimiento de la generación solar en Jalisco. La entidad ocupa el primer lugar nacional en contratos de generación distribuida, con más de 100 mil, principalmente vinculados con sistemas fotovoltaicos.
Además, entre 2022 y 2024, prácticamente se duplicó el número de paneles solares instalados en el estado. Actualmente, Jalisco cuenta con alrededor de 1.6 millones de paneles, equivalentes a unas 50 mil toneladas de equipo que eventualmente deberán ser sustituidas.
“Entre 2022 y 2024, prácticamente se duplicó la cantidad de paneles solares que tenemos en Jalisco. Aproximadamente tenemos un millón 600 mil paneles instalados, que son 50 mil toneladas de equipo que en algún momento van a perder su eficiencia y van a ser sustituidos; 95 por ciento de todos los materiales que tienen se pueden recuperar”, explicó Manuel Herrera Vega, secretario de Desarrollo Energético Sustentable (SEDES).
El modelo de RAFIQUI busca extender al máximo la vida útil de los equipos. Los paneles que aún puedan utilizarse serán reubicados, mientras que aquellos que hayan concluido su ciclo serán procesados para recuperar vidrio, aluminio, cobre, plata y silicio, materiales que podrán reincorporarse a otras cadenas productivas.
Ximena Cantú Saavedra, directora de RAFIQUI A.C., señaló que el proyecto surgió de la colaboración con empresas del sector solar interesadas en generar alternativas para el manejo adecuado de estos equipos.
“El modelo de RAFIQUI es ir más allá del reciclaje, creemos en la economía circular; entonces, dentro de todo el proceso, revisamos si tenemos paneles que cuenten todavía con cierta eficiencia, y los reubicamos para comunidades vulnerables”, puntualizó.
Por su parte, Manuel Gómez-Herrera Lasso, director ejecutivo de la Asociación Mexicana de la Industria Fotovoltaica A.C., destacó que Jalisco ha sido pionero en la adopción de energía solar y recordó que en 2007 se instaló en la entidad el primer sistema fotovoltaico del país interconectado a la red nacional de energía.
El crecimiento de esta tecnología también representa un desafío para el manejo de los residuos que generarán los equipos sustituidos. De acuerdo con estimaciones de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), México podría generar para 2030 entre 6 mil 500 y 30 mil toneladas de residuos de paneles solares, dependiendo de los escenarios considerados.
Además de la planta de Ciudad Guzmán, RAFIQUI dispone de un centro de acopio en Las Pintas de Abajo, San Pedro Tlaquepaque, para recibir pequeños volúmenes, así como de un esquema de recolección para cantidades mayores en distintas regiones del país.
Como parte de esta estrategia, también se prevé establecer convenios con ayuntamientos y asociaciones industriales para ampliar las alternativas de acopio de paneles solares en Jalisco.






