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A 20 años de la inscripción del Paisaje Agavero y las Antiguas Instalaciones Industriales de Tequila en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, el Gobierno de Jalisco, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la Cámara Nacional de la Industria Tequilera, el Consejo Regulador del Tequila (CRT) y los municipios que integran la comarca tequilera refrendaron su compromiso para proteger y preservar uno de los territorios culturales más representativos de México.
Las instituciones destacaron que el objetivo es consolidar una política pública integral que garantice la conservación del sitio, evitando que su protección dependa de acciones aisladas y fortaleciendo la coordinación entre los distintos niveles de gobierno.
La Secretaría de Cultura de Jalisco informó que, con motivo del aniversario, impulsa una agenda de trabajo conjunta con los municipios que forman parte de la zona protegida para actualizar el Plan de Manejo del Patrimonio, en coordinación con dependencias estatales, autoridades federales, especialistas y gobiernos municipales.
El Paisaje Agavero abarca una superficie de 34 mil 658 hectáreas distribuidas en los municipios de El Arenal, Amatitán, Tequila, Magdalena y Teuchitlán, donde convergen los campos de agave azul, antiguas haciendas, destilerías, poblados históricos y tradiciones vinculadas con la producción del tequila.
Las autoridades señalaron que este territorio representa un símbolo cultural, económico y social para Jalisco, al conservar un paisaje productivo cuya historia continúa vigente y forma parte de la identidad de miles de habitantes de la región.
La declaratoria fue aprobada por unanimidad el 12 de julio de 2006 y, cuatro días después, el 16 de julio, durante la XXX Conferencia del Comité del Patrimonio Mundial, celebrada en Vilnius, Lituania, la UNESCO incorporó oficialmente al Paisaje Agavero y las Antiguas Instalaciones Industriales de Tequila a la lista de sitios reconocidos como Patrimonio Mundial, en la categoría de Paisaje Cultural.
Con ello, el Gobierno mexicano asumió el compromiso de preservar un territorio donde la producción del agave azul, las antiguas instalaciones industriales y las tradiciones asociadas al tequila constituyen una herencia cultural de valor universal.
La inscripción fue resultado de un proceso iniciado en 2001, cuando comenzó la elaboración del expediente de candidatura mediante el trabajo conjunto entre el Gobierno de Jalisco, el INAH, el Centro INAH Jalisco y los municipios involucrados. En 2005, la propuesta fue entregada al Centro de Patrimonio Mundial, en París, y un año después recibió la aprobación unánime del Comité.
La UNESCO reconoció el sitio por su paisaje productivo, su arquitectura industrial, la permanencia de los conocimientos tradicionales relacionados con el cultivo del agave y la elaboración del tequila, así como por el vínculo histórico entre las culturas mesoamericanas y los procesos de destilación desarrollados durante más de dos siglos.
Las autoridades advirtieron que la conservación del sitio enfrenta desafíos derivados del crecimiento urbano, la presión turística, los cambios en el uso del suelo, la transformación económica de la región y la necesidad de fortalecer la participación de las comunidades en la toma de decisiones sobre su territorio.
Ante este escenario, el Plan de Manejo del Patrimonio busca establecer criterios comunes entre los municipios para ordenar el desarrollo de la región, orientar proyectos de infraestructura, preservar los valores culturales que sustentaron la declaratoria y garantizar que el crecimiento económico no comprometa la integridad del sitio.
La estrategia contempla una agenda transversal en la que participan dependencias de Cultura, Turismo, Desarrollo Económico, Medio Ambiente, gobiernos municipales y autoridades federales, con el propósito de asegurar la salvaguarda del Paisaje Agavero para las próximas generaciones.







