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En el centro de Mazamitla, uno de los destinos turísticos más visitados de la sierra jalisciense, apareció un nuevo elemento en el paisaje urbano: un tótem metálico que promete convertirse en refugio inmediato para mujeres en situación de riesgo.
Se trata del primer Tótem Zona Pulso de Vida instalado en este Pueblo Mágico, un dispositivo de seguridad que forma parte de una estrategia estatal orientada a prevenir agresiones y ofrecer atención inmediata a mujeres y niñas víctimas de violencia o acoso sexual.
La instalación es resultado de la coordinación entre la Policía del Estado de Jalisco, el sistema de vigilancia C5 Escudo Jalisco, la Secretaría de Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres de Jalisco y el gobierno municipal.
El funcionamiento del dispositivo es directo: un botón de emergencia conectado a un sistema de videollamada. Al presionarlo, se activa una comunicación inmediata con operadores del C5, quienes reciben la alerta en tiempo real y coordinan el despliegue de elementos de seguridad.
La intención es reducir a segundos el tiempo de reacción ante una posible agresión.
Según explicó el secretario de Seguridad estatal, Juan Pablo Hernández González, el programa forma parte de una estrategia más amplia denominada “Construir Ciudad para Todas”, cuyo enfoque busca modificar una narrativa profundamente arraigada.
“El Tótem Zona Pulso de Vida es una infraestructura de seguridad pública diseñada como refugio inmediato para mujeres y niñas víctimas de violencia o acoso sexual. Este programa opera bajo una filosofía donde se deja de culpar a la víctima para señalar al agresor”, señaló el funcionario.
El dispositivo instalado en Mazamitla representa una evolución tecnológica respecto a las Zonas Pulso de Vida que ya operan en el Área Metropolitana de Guadalajara.
Además del botón de auxilio, el sistema integra cámaras con visión de 360 grados, herramientas de inteligencia artificial y un mecanismo de videollamada automática que conecta al usuario con el centro de monitoreo apenas segundos después de activar la alerta.
La idea detrás de esta infraestructura es simple, pero contundente: crear puntos visibles de protección en el espacio público, capaces de disuadir agresiones y facilitar la intervención inmediata de las autoridades.
Para la alcaldesa Amanda Albarrán Ramos, la instalación del tótem también busca enviar un mensaje simbólico en un municipio cuyo atractivo turístico depende en buena medida de la percepción de seguridad.
“Mazamitla va a la vanguardia al implementar tecnología para proteger a las mujeres. Estas acciones forman parte de una política pública integral que busca erradicar la violencia contra las mujeres”, afirmó.
La instalación del primer tótem en este municipio serrano marca la expansión territorial de un programa que hasta ahora se concentraba en zonas urbanas densamente pobladas.
La apuesta del gobierno estatal consiste en extender estos puntos de auxilio hacia municipios turísticos y regiones del interior, donde la presencia de visitantes y la dispersión territorial pueden complicar la respuesta ante emergencias.









