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Jalisco entra a la temporada de estiaje con una estrategia afinada y números que buscan marcar diferencia. La Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (SEMADET) y la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de Jalisco (UEPCBJ) presentaron los avances del Programa Estatal de Manejo del Fuego, un esquema que combina prevención, uso técnico del fuego y reacción inmediata para reducir el impacto de los incendios forestales.
La entidad enfrenta un reto mayúsculo: casi 8 millones de hectáreas, de las cuales 4.85 millones son superficie forestal, con ecosistemas que van desde bosques de coníferas y selva baja, hasta zonas áridas, semiáridas y áreas forestales perturbadas. Esa diversidad, reconoció la titular de SEMADET, Paola Bauche Petersen, obliga a un manejo especializado y regionalizado del fuego.
“Esta complejidad ecológica es un tremendo reto para el manejo del fuego; hay ecosistemas adaptados al fuego y otros que no, por eso la atención debe ser diferenciada”, señaló.
Tras el cierre del temporal de lluvias, las brigadas estatales activaron labores preventivas rumbo al estiaje 2026, centradas en manejo de combustibles, apertura y rehabilitación de brechas cortafuego y quemas controladas. Los resultados, de acuerdo con la UEPCBJ, ya superan lo alcanzado el año pasado.
El titular de la corporación, Sergio Ramírez López, detalló que las brechas cortafuego pasaron de 78 kilómetros en 2025 a 87 kilómetros en 2026; las líneas negras crecieron de 10.8 a 39.1 kilómetros, y el manejo de combustible avanzó de 30 a más de 51 hectáreas. El salto más notable se registró en las quemas controladas, que pasaron de 165.1 hectáreas a mil 836.9 hectáreas en el periodo actual.
A ello se suma la rehabilitación de 85 kilómetros de brechas cortafuego y 82.2 kilómetros de caminos forestales, trabajos realizados tanto de manera manual como con maquinaria pesada.
“El Programa Estatal de Manejo del Fuego continúa fortaleciéndose. La planeación corresponde a SEMADET y la ejecución a Protección Civil, con sus recursos, personal y capacidad técnica”, subrayó Ramírez López.
Las acciones se aplican por etapas: una primera, entre octubre y noviembre, enfocada en trabajos manuales sin uso del fuego debido a la humedad; y una segunda fase que incorpora uso planificado del fuego para reducir material combustible y generar zonas seguras.
Detrás de estas cifras hay una fuerza operativa de entre mil 800 y 2 mil combatientes forestales, integrada por 28 brigadas estatales distribuidas en 12 regiones, 17 brigadas en coordinación con CONAFOR y Juntas Intermunicipales de Medio Ambiente (JIMA), además de unidades municipales como Zapopan y Tlajomulco, y brigadas comunitarias de ejidos, silvicultores, ranchos y asociaciones civiles.
SEMADET destacó que la coordinación a través de las JIMA ha permitido fortalecer lineamientos y políticas públicas ambientales y forestales, mientras que para 2026 se plantea un esquema de atención anual que incluye prevención, restauración con obras de conservación de suelos, producción y adquisición de planta para reforestación y monitoreo fitosanitario.
Aunque Jalisco suele figurar entre los estados con mayor número de incendios forestales, el nivel de afectación es menor al promedio nacional, gracias a la detección oportuna y a tiempos de respuesta hasta cuatro veces más rápidos que en otras entidades, lo que reduce el daño al arbolado adulto y limita las afectaciones a vegetación baja.
Durante la presentación también se anunció el nombramiento de Luis Antonio Jiménez Salcedo como Director de Protección Forestal y Ecología del Fuego de la UEPCBJ, cargo desde el cual se reforzará la estrategia estatal frente a uno de los riesgos ambientales más recurrentes del año.






