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Este sábado por la noche se confirmaron varios hechos en el Estadio Akron. Primero, que Chivas es el equipo que mejor juega en la Liga MX; segundo, que los pupilos de Gabriel Milito defienden el escudo como se debe; y tercero, que la Nación Rojiblanca no tiene comparación.
Todo eso se reflejó en el triunfo del Rebaño Sagrado por 1-0 en el Clásico de México, correspondiente a la Fecha 6 del Clausura 2026, resultado que le permitió al equipo más popular y querido de México conservar el superliderato general de la competencia al sumar 18 puntos, producto de su racha de seis partidos ganados en el arranque del certamen.
Con movilidad, circulación fluida de la pelota y una seguridad al alcance de pocas escuadras, Chivas fue amo y señor de un partido que generó muchísima expectación, y que terminó con cualquier debate sobre su gran momento futbolístico. A través de combinaciones rápidas, transiciones agresivas y mucha determinación, el equipo tapatío maniató al América hasta encontrar el gol de Armando González, que hizo estallar la Fortaleza Rojiblanca.
Pero estos partidos tienen su dosis de adversidad y el equipo de Milito supo sufrir ante un rival que atacó con más inercia que idea. El Chiverío controló los embates azulcremas para aprovechar los espacios a la espalda y seguir haciendo daño en su área, exigiendo hasta el último momento a su adversario. No podía faltar el aliento incondicional de los Chivahermanos, que durante los casi 100 minutos de acción dejaron el alma en la tribuna.
Después de este golpe sobre la mesa, el Guadalajara comenzará una seguidilla de encuentros fuera de casa, comenzando el próximo sábado cuando visite al Cruz Azul en el Estadio Cuauhtémoc, en actividad de la J7 del CL26.
Con información de Chivas de Corazón
