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Al ritmo persistente de tambores y chirimías, San Sebastián del Sur, comunidad del municipio de Gómez Farías, vivió ayer una de sus celebraciones más arraigadas, la tradición de Tololos y Coloradas, una manifestación comunitaria que honra a San Sebastián Peregrino, desde al menos 200 años, y que hoy se mantiene como uno de los rituales vivos más representativos del sur de Jalisco.
La edición de este año contó con la presencia de Gerardo Ascencio Rubio, secretario de Cultura de Jalisco, quien acudió a distintos momentos del protocolo tradicional, para conocer de primera mano la manifestación y dialogar con sus portadores.
Ascencio Rubio visitó espacios vinculados tanto a la comitiva cristiana como a la mora, y sostuvo acercamientos con cargueros, capitanes y custodios de la imagen.
La celebración, cuyo nombre oficial es “Tololos y Coloradas. Celebración y veneración a San Sebastián Peregrino”, se encuentra inscrita en el Inventario Estatal de Patrimonio Cultural del Estado de Jalisco.
La declaratoria se determinó desde el año 2022, como resultado de un proceso de investigación y dictaminación que reconoció su valor histórico, social y simbólico, así como su compleja organización comunitaria.
El ritual se desarrolla a partir del peregrinar de una pequeña imagen del santo, distinta a la que se resguarda de manera permanente en el templo parroquial.
Durante dos noches, la escultura de San Sebastián Peregrino recorrió calles y hogares acompañada por cargueros, capitanes cristianos y moros, tololos y coloradas —hombres y mujeres danzantes—, así como por una guardia de honor que custodia el trayecto ceremonial.
La jornada de ayer incluyó la procesión que partió de la Casa del Capitán Cristiano rumbo a la parroquia de San Sebastián Mártir, uno de los momentos centrales de la manifestación.
Más tarde, en las casas del Capitán y del Padrino, se realizaron los enrosos, gestos rituales de gratitud y reconocimiento en los que los custodios y cargueros ofrecen coronas y collares de pan a las guardias de honor y las cuadrillas de tololos y coloradas, quienes participan de manera voluntaria en marchas, danzas, visitas domiciliarias y otras expresiones culturales que dan continuidad a la tradición.
Desde la Secretaría de Cultura de Jalisco, el acompañamiento a esta manifestación forma parte de una estrategia de salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial.
En coordinación con autoridades municipales y portadores, se trabajó en la implementación de una guía de manejo que establece acciones para su preservación, entre ellas la renovación del convenio marco de colaboración, instrumento jurídico que permite articular esfuerzos institucionales sin alterar el carácter comunitario ni los usos y costumbres de la celebración.
Uno de los rasgos que distingue a Tololos y Coloradas es su forma de organización social.
A diferencia de otras festividades con estructuras cerradas, en San Sebastián del Sur los roles se asumen de manera progresiva a lo largo de la vida, quienes participan en la guardia de honor pueden, con el paso de los años, convertirse en tololos, coloradas, padrinos o capitanes, transitando por distintos cargos que fortalecen el sentido de pertenencia y la cohesión social.
La celebración se extiende durante varias jornadas. El 19 y 20 de enero se realizaron veladas nocturnas encabezadas por el Capitán Cristiano y el Capitán Moro, con visitas casa por casa a las familias que solicitaron recibir la imagen.





