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Con la nostalgia del circo clásico, dos payasos frente al dilema de conservar una herencia o aprender a dejarla ir, pusieron este sábado el punto final a la 29 Muestra Estatal de Teatro (MET).
Legatus y Dimittas, del Colectivo Teatral Pies Hinchados, fue la encargada de bajar el telón de nueve días de actividad escénica en el Foro de Arte y Cultura, el mismo recinto donde el 21 de agosto comenzó el encuentro con Machetes, propuesta invitada procedente de Aguascalientes.
Antes de la función de clausura, Guillermo Covarrubias, jefe de Teatro de la Secretaría de Cultura de Jalisco, y Ana Jacobus, productora de la MET, reconocieron a los equipos de producción, difusión, espacios independientes y voluntarios que participaron en la realización de la edición.
Covarrubias destacó además que la muestra representa apenas una parte de la producción que mantiene activa a la comunidad teatral jalisciense e invitó al público a continuar asistiendo durante el año a los distintos foros y propuestas escénicas del estado.
El último encuentro con el público quedó en manos de Legatus y Dimittas, padre e hija y últimos integrantes de una familia de payasos que alguna vez dio vida a un circo poblado de animales, música y color.
La obra, dirigida por Gabriela Pescador e interpretada por Luis Córdova y Diana Espinoza, coloca a sus personajes ante una disyuntiva generacional: preservar el legado familiar o abrir espacio para un proyecto propio. Dimittas debe decidir entre continuar el camino trazado por su padre o perseguir sus propios sueños, mientras Legatus enfrenta la posibilidad de soltar aquello que durante años dio sentido a su existencia.
Desde el teatro físico y el clown, el montaje recupera la estética de las antiguas carpas mediante vestuario colorido, música inspirada en el circo tradicional y una narrativa que descansa principalmente en el cuerpo, los gestos y el “guirigay”, un balbuceo lúdico utilizado por los payasos para comunicarse más allá de las palabras.
La interacción con los espectadores rompió por momentos la cuarta pared, mientras la comedia física sirve como vehículo para abordar la identidad, las expectativas familiares y la necesidad de aprender a dejar ir.
Con esta función concluyó una MET que, del 21 al 29 de agosto, reunió 19 montajes en 26 funciones distribuidas en Guadalajara, Lagos de Moreno y Puerto Vallarta. La programación incluyó 12 obras elegidas mediante convocatoria, cuatro invitadas y tres provenientes del Encuentro de Teatro del Interior.
El encuentro buscó mostrar distintas caras de la producción escénica contemporánea a través del teatro de objetos, monólogos, cabaret, propuestas para públicos familiares, performance y trabajos de sitio específico.
En escena aparecieron diversos temas como la vejez, la memoria, los cuidados, la migración, las masculinidades, la soledad digital y las relaciones familiares.
La edición también abrió espacio a la formación con cinco talleres y una conferencia, además de rendir homenaje al actor Marco Aurelio Hernández por más de seis décadas de trayectoria.
Doce de los 19 montajes tuvieron dirección de mujeres, una presencia que contrastó con la primera edición de la Muestra, realizada en 1994, cuando no participó ninguna directora.









