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La Hacienda Clase Azul, ubicada en Capilla de Guadalupe, Tepatitlán de Morelos, fue inaugurada como un nuevo espacio que combina tequila, arquitectura, arte, gastronomía y cultura, con el objetivo de proyectar la identidad de Jalisco y México ante visitantes nacionales e internacionales.
Durante el acto inaugural, el Gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, reconoció la trayectoria de Clase Azul y destacó el alcance internacional de la empresa, que actualmente comercializa sus productos en 114 países y cuenta con alrededor de 2 mil colaboradoras y colaboradores.
Lemus Navarro calificó al complejo como una obra de relevancia internacional y consideró que tiene el potencial para convertirse en un referente turístico y cultural de Jalisco, particularmente por la manera en que integra la producción tequilera con elementos arquitectónicos y artísticos.
“No fue conceptualizado únicamente como una fábrica. Esto, además de ser un gran regalo y una gran joya, es un museo arquitectónico para el tequila”, señaló el Gobernador.
El mandatario estatal también reconoció la cultura laboral de Clase Azul, así como las condiciones de capacitación y desarrollo profesional que ofrece a sus trabajadores. Asimismo, destacó la trayectoria de Arturo Lomelí, fundador de la compañía, a quien calificó como un empresario visionario y comprometido con Jalisco.
“Eres una leyenda para Jalisco, y gracias a ti, a todos sus colaboradores, gracias por este regalo que le dan a Tepatitlán de Morelos, a Jalisco, a México y a la industria del tequila mundial”, expresó Lemus Navarro.
UN PROYECTO CON MÁS DE UNA DÉCADA DE DESARROLLO
Arturo Lomelí explicó que la construcción de La Hacienda comenzó a tomar forma desde 2016, inicialmente como un proyecto vinculado con las necesidades productivas de la empresa. Sin embargo, el crecimiento de Clase Azul llevó a ampliar sus dimensiones y convertirlo en un espacio con una vocación más amplia.
El complejo fue concebido para representar no solamente a la compañía, sino a la industria tequilera y a México, con espacios dedicados a la producción, conservación, arte, arquitectura, gastronomía y difusión de la cultura relacionada con el tequila.
“Esto es de México, esto no es de Clase Azul”, afirmó Lomelí al destacar que la obra busca convertirse en un legado para las futuras generaciones.
La Hacienda se extiende sobre aproximadamente 20 hectáreas e integra una fábrica de tequila, fábrica de cerámica, nave de envasado, áreas de añejamiento y degustación, centro de visitantes, restaurante, espacios de hospitalidad y otras áreas productivas.
El proyecto arquitectónico contó con la participación de cinco despachos, que conjuntaron distintas perspectivas y capacidades creativas para desarrollar un espacio integrado al paisaje de Los Altos.
IDENTIDAD JALISCIENSE CON PROYECCIÓN GLOBAL
La Rectora General de la Universidad de Guadalajara, Karla Planter Pérez, destacó el vínculo entre la institución y Arturo Lomelí, egresado de la primera generación del entonces Departamento de Estudios Políticos y de Gobierno.
Planter Pérez resaltó que el complejo mantiene una relación con el entorno natural de Los Altos, al conservar elementos como huizaches, piedras y tierra roja, además de incorporar una arquitectura que busca integrarse al paisaje y promover el respeto al medio ambiente.
Por su parte, Juan Sánchez, socio de Clase Azul México, señaló que la apertura representa la culminación de un proyecto de más de una década en el que participaron trabajadoras y trabajadores, arquitectos, ingenieros y especialistas.
El empresario destacó el talento jalisciense involucrado en la construcción y afirmó que el objetivo fue transformar un terreno de Los Altos en un espacio capaz de trascender y reflejar la identidad de México.
Clase Azul México fue fundada en Guadalajara en 1997 y durante casi tres décadas evolucionó de una marca de tequila a una casa mexicana que incorpora destilados, cerámica artesanal, diseño, gastronomía, arquitectura, hospitalidad y experiencias.
Durante el evento, el senador por Jalisco, Clemente Castañeda Hoeflich, reconoció la trayectoria de Lomelí y destacó que la empresa pasó de ser un proyecto empresarial a consolidarse como una compañía con presencia internacional.
La nueva Hacienda busca, de esta manera, agregar valor a productos emblemáticos de Jalisco mediante la combinación de producción tequilera, trabajo artesanal, diseño, arquitectura y gastronomía.
Su apertura también fortalece la oferta turística de Los Altos de Jalisco, región reconocida por su tradición agavera, el tequila, la gastronomía, el paisaje y las expresiones culturales.
















