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“Lo que empieza con una moneda puede convertirse en una adicción, la ludopatía no distingue edades y puede afectar su salud emocional, su comportamiento y su entorno”, señala el espot preventivo de la Secretaría de Seguridad Jalisco para advertir de los riesgos de las máquinas tragamonedas.
En el video difundido en sus redes sociales, la institución estatal señala los riesgos del uso de estos dispositivos y asegura que prevén desplegar operativos para detectarlos, asegurarlos y desmantelarlos.
Su estrategia está basada en dos ejes: por un lado, la difusión de contenidos de concientización a través de sus redes sociales y, por el otro, intensificará operativos coordinados entre los tres niveles de gobierno, para clausurar y sancionar a aquellos negocios que utilicen estos aparatos.
Las tragamonedas operan de manera clandestina en comercios de la Zona Metropolitana de Guadalajara, desde tiendas de abarrotes, papelerías y locales de comida, hasta negocios dedicados exclusivamente a su explotación, conocidos como “minicasinos”.
El video de concientización además destaca que el uso de las tragamonedas se da tanto en adultos como en menores de edad, con un alto riesgo de generar dependencia.
“Para muchas niñas, niños y jóvenes esto parece un juego, un momento de diversión, algo sin importancia, pero no lo es”.
“Las máquinas tragamonedas están diseñadas para enganchar, para que quieran intentarlo una y otra vez”.
En días pasados, el secretario de Seguridad Jalisco, Juan Pablo Hernández González, había señalado que preparaban un diagnóstico para ajustar la estrategia de combate a la operación de estos dispositivos, y que trabajaban de forma coordinada con la Policía Metropolitana.
Aseguró que también estaban trabajando con el área de inteligencia para localizar lugares donde se almacenan y fabrican las máquinas, e invitó a la ciudadanía a denunciar de manera anónima al 089 cualquier información sobre estos sitios.
Recordó que detrás de su operación podrían estar células de la delincuencia organizada y que su operación implica un delito federal.
“Es un delito que afecta en varios aspectos a la sociedad, de manera transversal tiene riesgos a la economía y de igual manera a la salud mental de las personas”, detalló Hernández González.
Municipios como Guadalajara, Zapopan, Tlajomulco y Tonalá han alineado sus reglamentos municipales para prohibir de manera estricta la operación de máquinas tragamonedas.
Sin embargo, está pendiente la firma de un convenio de colaboración entre estado y municipios, lo que daría a las instituciones más herramientas para hacer frente a los “minicasinos”.
