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Más de 400 mujeres privadas de la libertad en el Centro de Reinserción Social Femenil de Puente Grande recibieron servicios integrales de salud, educación, asesoría jurídica y capacitación, como parte de la Brigada Yo Jalisco encabezada por el Sistema DIF Jalisco.
La intervención busca fortalecer los procesos de reinserción social y garantizar derechos básicos en un contexto donde, de acuerdo con autoridades, las mujeres enfrentan mayores condiciones de desigualdad.
“Todas las personas necesitan segundas oportunidades para reconstruir su historia”, afirmó Maye Villa de Lemus, presidenta del DIF estatal, quien subrayó la importancia del acompañamiento emocional, la salud y la integración social.
Durante la jornada se ofrecieron consultas médicas, detección de cáncer de mama y cervicouterino, estudios cardiometabólicos, electrocardiogramas y densitometrías, además de la aplicación de 400 vacunas contra tétanos, sarampión y neumococo.
También se realizaron pruebas de VIH, sífilis y hepatitis C, como parte de una estrategia de atención preventiva al interior del penal.
En materia legal, la Procuraduría Social del Estado brindó asesorías jurídicas gratuitas, mientras que el Registro Civil facilitó la expedición de actas de nacimiento y orientación administrativa.
En el ámbito educativo, el Instituto Estatal para la Educación de Personas Jóvenes y Adultas (INEEJAD) aplicó más de 20 exámenes de primaria y secundaria, además de ofrecer programas de alfabetización.
La directora del DIF Jalisco, Diana Vargas Salomón, adelantó que se trabaja en un modelo para replicar estas acciones en los tres centros femeniles del estado, mediante una red que incluya instituciones públicas, iniciativa privada y universidades.
“Se busca generar vinculación laboral, acompañamiento jurídico y oportunidades reales al momento de su liberación”, explicó.
Autoridades del penal destacaron que estas acciones contribuyen a mejorar las condiciones de estancia y a garantizar derechos como salud, educación, identidad y acceso a la justicia, tanto para las internas como para sus hijas e hijos.
La brigada también incluyó la entrega de alimentos no perecederos y servicios de corte de cabello, como parte de una estrategia integral orientada a la dignificación y bienestar de las mujeres en reclusión.




