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La Nueva Central Camionera de San Pedro Tlaquepaque dejará de ser un punto ciego en el mapa de vigilancia estatal. Este viernes, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, firmó un convenio para integrar 24 cámaras de videovigilancia al sistema del C5 Escudo Jalisco, el centro estatal de inteligencia y monitoreo.
El acuerdo no es sólo un trámite técnico. Ocurre en un contexto marcado por la desaparición y ausencia de personas. Las cámaras, aportadas por empresarios y transportistas, quedarán enlazadas al C5 para su supervisión operativa y análisis en tiempo real, y también estarán conectadas al C4 municipal, ampliando la red de monitoreo en una de las zonas de mayor movilidad del área metropolitana.
La terminal no es un espacio menor: según datos del Consejo de Administración de las Centrales Camioneras, en 2025 se registraron 375 mil salidas de autobuses, un promedio mensual de 31 mil corridas hacia distintos puntos del país. En esa circulación constante de pasajeros, el Gobierno estatal identifica un riesgo: el reclutamiento forzado de jóvenes y el uso de terminales como nodos de traslado.
“Tenemos que frenar el fenómeno del reclutamiento”, afirmó Lemus durante el acto, en el que también llamó al Congreso de la Unión a discutir y aprobar reformas a la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal, con el fin de establecer la identificación obligatoria de usuarios al comprar boletos, bajo criterios similares a los aplicados en aeropuertos. La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que esa homologación podría contribuir a la localización de personas desaparecidas.
El modelo presentado integra infraestructura privada a la red estatal, bajo estándares técnicos definidos por el C5. Las cámaras y sensores fortalecerán la identificación vehicular en accesos y perímetros, y permitirán enlaces de transmisión continua hacia el centro de monitoreo.
El coordinador estratégico de Seguridad, Roberto Alarcón Estrada, subrayó que la estrategia incluye el aumento de presencia de fuerzas federales, estatales y municipales en la zona. La alcaldesa de San Pedro Tlaquepaque, Laura Imelda Pérez Segura, destacó que el tema fue abordado desde el primer día de la actual administración estatal.
La inversión más ambiciosa, sin embargo, está en proceso. Lemus recordó que el Gobierno de Jalisco destinará 6 mil millones de pesos para la construcción y equipamiento del nuevo C5, que se ubicará en Guadalajara y que, según el mandatario, será un Centro de Inteligencia y Monitoreo Estatal, no sólo metropolitano. El proyecto contempla arcos carreteros en todo el estado, ampliando la capacidad de lectura y seguimiento vehicular.
Para el sector empresarial del autotransporte, la seguridad se ha convertido en una condición operativa. “Cada pasajero que cruza estas instalaciones debe hacerlo con la certeza de un entorno protegido”, afirmó José de Jesús Mora Herrera, presidente del Consejo de Administración de las Centrales Camioneras.
La estrategia no se limitará a Tlaquepaque. La red de videovigilancia de Puerto Vallarta se integrará próximamente al C5, ampliando la coordinación regional.
El convenio firmado consolida una tendencia: la corresponsabilidad entre Gobierno e iniciativa privada en materia de seguridad. En un estado donde la movilidad es intensa y la crisis de desapariciones persiste, la tecnología se presenta como herramienta de contención. La pregunta, inevitable, es si la expansión de cámaras y controles logrará incidir en el fenómeno que busca frenar, o si sólo ampliará el campo visual de una realidad que exige respuestas más profundas.







