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Por irregularidades en el manejo y disposición de residuos, la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente de Jalisco (PROEPA) aplicó siete clausuras parciales temporales a granjas y establecimientos que incumplieron con la normatividad ambiental vigente en la entidad.
Las acciones de inspección se llevaron a cabo del 22 de enero al 5 de febrero, periodo en el que se detectó que diversos sitios no acreditaron la correcta disposición final de sus residuos o carecían del registro como grandes generadores de residuos de manejo especial, trámite obligatorio que expide la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (SEMADET).
Entre los casos más relevantes se encuentra una fábrica de botanas ubicada en Zapopan, donde el personal de PROEPA identificó un tratamiento deficiente de residuos líquidos, así como un proceso de fermentación que generaba olores desagradables tanto al interior como al exterior del establecimiento.
Durante la revisión, la empresa tampoco pudo comprobar la disposición final adecuada de los lodos producidos por su Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, ni la validación de su Cédula de Operación Anual, omisiones que representan un riesgo potencial para el medio ambiente y la salud pública. Ante este escenario, la autoridad ambiental determinó la clausura parcial temporal de dicha planta como medida de seguridad.
Otra de las clausuras se efectuó el 27 de enero en el sitio de disposición final de residuos de manejo especial y residuos sólidos urbanos del municipio de Sayula, operado por el propio Ayuntamiento. De acuerdo con PROEPA, el lugar no cuenta con la autorización de impacto ambiental emitida por SEMADET, requisito indispensable para su funcionamiento conforme a la legislación estatal.
Durante la inspección, se constató además el incumplimiento de la Norma Oficial Mexicana NOM-083-SEMARNAT-2003, que establece los criterios ambientales para la selección del sitio, diseño, operación, monitoreo y clausura de espacios destinados a la disposición final de residuos.
La clausura impuesta en Sayula es temporal y tiene como objetivo prevenir riesgos inmediatos al entorno y a la salud de la población, mientras se mantiene el diálogo con autoridades municipales y promoventes para avanzar hacia el cumplimiento de la ley.
La PROEPA reiteró su compromiso con la protección ambiental y advirtió que continuará con acciones de vigilancia, inspección y aplicación de sanciones contra quienes incumplan la normativa. Asimismo, hizo un llamado a la ciudadanía a denunciar cualquier daño ambiental, a través del correo electrónico [email protected], proporcionando una descripción detallada de los hechos.








