Share This Article
Mientras la economía nacional avanzó con el freno puesto, Jalisco pisó el acelerador. En medio de un escenario global marcado por la incertidumbre, la desaceleración y los ajustes en el comercio internacional, la entidad registró un crecimiento anual de 1.6 por ciento, un desempeño que contrasta con el 0.11 por ciento del promedio nacional y que coloca al estado 14 veces por encima del ritmo del país.
Así lo revela el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE), publicado por el INEGI, correspondiente a la comparación del tercer trimestre de 2025 frente al mismo periodo de 2024, uno de los momentos más complejos del ciclo económico reciente.
El resultado posiciona a Jalisco como una de las economías estatales más resilientes de México, capaz de sostener crecimiento en un contexto adverso, donde otros territorios enfrentaron estancamiento o avances marginales.
De acuerdo con el Gobierno estatal, este comportamiento responde a una política económica estratégica, impulsada a través de la Secretaría de Desarrollo Económico (SEDECO), con énfasis en el fortalecimiento industrial, la diversificación productiva, la atracción de inversión y la generación de empleo formal.
“El ITAEE es el indicador que nos permite tomarle el pulso a la economía del estado y seguir de cerca la evolución del PIB estatal. Que Jalisco muestre crecimiento en este indicador confirma que nuestra economía se mantiene sólida, incluso en un entorno de incertidumbre y desmarcada del comportamiento nacional”, señaló Cindy Blanco, Secretaria de Desarrollo Económico de Jalisco.
El dinamismo no se concentró en un solo sector. En cifras originales, el ITAEE muestra un crecimiento equilibrado en las distintas actividades económicas:
- Actividades primarias, con un incremento anual de 10.4 por ciento, impulsadas por el sector agroalimentario.
- Actividades secundarias, con un crecimiento de 1.7 por ciento, reflejo del fortalecimiento industrial y manufacturero.
- Actividades terciarias, que avanzaron 0.7 por ciento, sosteniendo el peso del comercio y los servicios.
Este comportamiento sectorial confirma que el crecimiento de Jalisco no es coyuntural, sino resultado de bases económicas diversificadas y sólidas, capaces de amortiguar choques externos y mantener estabilidad en el mediano plazo.
En un año complejo para la economía global, Jalisco no solo resistió: avanzó, consolidándose como uno de los motores económicos del país y marcando distancia frente al promedio nacional.






