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El Instituto de Planeación y Gestión del Desarrollo del Área Metropolitana de Guadalajara (Imeplan), en coordinación con municipios y ciudadanía, impulsa la creación del Plan Metropolitano de Inundaciones (PMI), con una visión de cuenca hacia 2050.
El proyecto cuenta con respaldo de la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos Jalisco (UEPCBJ) y busca prevenir y mitigar riesgos ante el crecimiento urbano y la variabilidad climática en el Área Metropolitana de Guadalajara.
La directora del Imeplan, Patricia Martínez Barba, encabezó el inicio de los trabajos durante el Taller de Gestión de Inundaciones en la Microcuenca del Arroyo Seco, donde destacó la importancia de integrar conocimiento técnico, territorial y comunitario.
“El cúmulo de saberes permitirá generar planteamientos completos sobre el futuro y atender las problemáticas desde distintas perspectivas”, señaló.
En el taller participaron autoridades y personal técnico de Zapopan, Tlajomulco de Zúñiga y San Pedro Tlaquepaque, así como investigadores del ITESO, cuerpos de emergencia y habitantes de zonas afectadas por inundaciones.
El titular de la UEPCBJ, Sergio Ramírez López, subrayó que este enfoque fortalece la toma de decisiones preventivas y la coordinación entre instituciones.
“Comprender el territorio desde una dinámica natural y urbana es clave para una gestión integral de riesgos”, afirmó.
El proyecto se desarrolla en colaboración con el Instituto Lincoln, cuyo representante, Giovanni Andrés Pérez, explicó que se busca construir una metodología replicable en distintas zonas de la metrópoli.
La estrategia se basa en la planificación de escenarios, que permite anticipar situaciones como lluvias atípicas, incendios o emergencias sanitarias, para diseñar soluciones integrales.
El PMI forma parte de las acciones prioritarias del Plan de Ordenamiento Territorial Metropolitano (POTmet), aprobado en 2024, y actualmente se encuentra en fase de construcción.
Las autoridades destacaron que la participación ciudadana será clave para generar un plan que responda a las necesidades reales de las comunidades, particularmente en zonas vulnerables a inundaciones.








