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El calendario marca una fecha clave para la música mexicana. Un día como hoy, en 1926, nació en Dolores Hidalgo, Guanajuato, José Alfredo Jiménez Sandoval, una de las figuras más influyentes del género ranchero y autor de canciones que, casi un siglo después, continúan acompañando celebraciones, desamores y despedidas.
Sin formación académica en música, José Alfredo componía desde la intuición y la experiencia, escribiendo con la naturalidad de quien transforma la vida cotidiana en verso. Sus letras, pobladas de cantinas, amores imposibles, orgullo herido y valentía, conectaron de inmediato con el sentir popular, al retratar emociones universales con un lenguaje directo y sin artificios.
Temas como El Rey, Si nos dejan y Amanecí en tus brazos no solo se consolidaron como clásicos, sino que hoy forman parte del patrimonio cultural de México, coreados generación tras generación en plazas, fiestas y escenarios de todo el país.
La fuerza de su obra se amplificó con las voces que la interpretaron. Pedro Infante, Jorge Negrete y Chavela Vargas, entre otros grandes exponentes, llevaron sus canciones más allá de las fronteras, convirtiendo a José Alfredo en un referente internacional de la música mexicana.
Más que un compositor prolífico, José Alfredo Jiménez dejó una huella profunda en la cultura popular, al capturar en sus canciones el orgullo, la tristeza y la dignidad de un pueblo que se reconoce en sus palabras. A cien años de su nacimiento, su legado sigue vivo: México aún se canta a sí mismo en sus canciones.

